Acabo de revisar un tema que muchos inversores pasan por alto: cómo realmente evaluar si una empresa puede pagar sus deudas. No es solo mirar números al azar, hay una métrica específica que los bancos y analistas usan constantemente para esto.



Hablamos del ratio de garantía, ese indicador que te muestra si una compañía tiene suficientes activos para cubrir todo lo que debe. Es diferente a otras métricas que quizá ya conoces. Mientras que el ratio de liquidez te dice si la empresa puede pagar en el corto plazo, el ratio de garantía es mucho más ambicioso: evalúa la salud financiera completa, sin importar plazos.

La fórmula es sorprendentemente simple. Solo necesitas dividir los activos totales entre los pasivos totales. Eso es todo. Activos totales dividido pasivos totales. Si tienes acceso a los balances publicados (que están públicos para empresas cotizadas), lo calculas en segundos.

Mira, los bancos lo saben bien. Cuando solicitas un préstamo pequeño con renovación anual, ellos miran más el ratio de liquidez. Pero si pides financiamiento a largo plazo, maquinaria, inmuebles o leasing industrial, entonces sí se enfocaran en que tengas un ratio de garantía sólido. Eso tiene sentido: si necesitan dinero durante años, quieren estar seguros de que no irás a la quiebra.

Ahora bien, ¿qué significan los números? Aquí es donde la mayoría falla. Si el ratio está por debajo de 1,5, eso es una bandera roja. La empresa tiene demasiada deuda y riesgo de insolvencia. Entre 1,5 y 2,5 es lo normal, el rango donde deberían estar la mayoría de negocios saludables. Por encima de 2,5, podrías estar viendo una empresa que no está usando su capacidad de endeudamiento de forma eficiente, aunque depende del sector.

Tomemos Tesla como ejemplo. Su ratio de garantía anda en 2,259, bastante alto. Pero eso no es malo para una tecnológica. Las empresas de tech necesitan mucha financiación en investigación, y si pueden hacerlo con capital propio mejor que mejor. Boeing, por otro lado, mostró 0,896 en cierto momento, una cifra preocupante que refleja el golpe que recibió la industria aeronáutica.

El caso más extremo que recuerdo es Revlon. Para septiembre de 2022, antes de declararse en quiebra, su ratio de garantía era de apenas 0,5019. Activos de 2,52 mil millones contra pasivos de 5,02 mil millones. Imposible pagar. Y lo peor, iba empeorando cada trimestre.

Lo importante es que no tomes esta métrica como verdad absoluta. Tienes que combinarla con el contexto del negocio, la industria, y cómo ha evolucionado el ratio a lo largo de los años. Una empresa con ratio alto no siempre está mal gestionada, depende de si ese capital está generando retornos o se está desperdiciando.

Esta fórmula del ratio de garantía es una de esas herramientas que parece simple pero es brutalmente efectiva. Todas las empresas que quebraron tenían un ratio comprometido antes de caer. Si lo combinas con el ratio de liquidez y algunos otros indicadores, tienes una visión bastante clara de si una compañía merece tu dinero o no.
TSLA1,78%
BA0,13%
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios